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Personajes Que Enfrentaron con Éxito su Confinamiento. Las Claves de su Triunfo Personal

El confinamiento a raíz de la pandemia, parece continuar por tiempo incierto, quizás siendo más flexible en algunos momentos, pero también más permanente de lo que imaginábamos. El agobio, hastío y desmoralización se ponen de manifiesto de manera alarmante. Estos desasosiegos también fueron experimentados por determinados personajes de la historia reciente al ser confinados de diferentes formas. Con todo, lo pudieron manejar de forma constructiva, permitiéndoles triunfos sobre la mente y el cuerpo, dejándonos un legado de poder interior. Los casos específicos de Ana Frank, Nelson Mandela y Stephen Hawking resultan emblemáticos y representativos de éxitos en el manejo de la restricción de espacio y movimiento durante un periodo prolongado de tiempo, según cada vivencia.

  • En el caso de Ana Frank, que estuvo estrictamente confinada por un poco más de dos años durante la segunda guerra mundial, utilizaba el tiempo para estudiar, leer y escribir su diario que resultó ser un aporte a la literatura universal y testimonio de una guerra cruenta. En este diario pudo plasmar sus creencias, emociones e intereses, alcanzando una madurez que le permitió tratar temas más complejos con apenas 14 años de edad.
  • Por otro lado, Nelson Mandela, quien guardó prisión por 27 años en Sudáfrica, por su lucha inquebrantable contra la opresión racista del apartheid en su país. Durante la privación de su libertad convirtió la injusticia en una herramienta de supervivencia y superación. Ese tiempo confinado lo utilizó para formarse, fortalecerse y recomponerse. Todos sabemos que su historia es sinónimo de libertad, justicia y paz.
  • Finalmente, Stephen Hawking, que estuvo limitado en sus movimientos físicos por espacio de 50 años debido a la Esclerosis Lateral Amiotrófica. Pese a que su esperanza de vida era de 3 años sobrevivió muchos más a ese estimado. Su “confinamiento” aunque no es el clásico, si era uno tan real que le recluía a un cuerpo inmóvil, algo que no limitó sus aportes científicos reconocidos mundialmente. No sólo rebasó el pronóstico de su enfermedad sino también a la improductividad que podría haberle impuesto la misma.

Algunas características clave que tuvieron en común estos tres protagonistas, son:

  1. Madurez emocional. Tener la capacidad de reconocer la realidad y gobernar los deseos los llevaba a tener tolerancia a la frustración y evitar desmoronarse. Con ello, no se permitían limitar sus proyectos pese a las restricciones impuestas, más bien dominaban la escena con sus pensamientos y actitudes.
  2. Se apoyaban en sus valores de vida. Sin duda experimentaban sensaciones intensas considerando su fuerte espíritu, pero reconocían que sus valores particulares eran más sólidos que las emociones negativas momentáneas. Entendían ser seres especiales con principios que los fortalecían para hacer frente a cualquier circunstancia.  Para Frank podría haber sido la bondad, para Mandela la justicia y para Hawking el conocimiento o su agudo sentido del humor.
  3. La formidable paciencia que lograron cultivar, controlando la desesperación y vivir con sabiduría el momento presente sin caer en presiones o cortoplacismos fútiles.
  4. La situación los llevó a reconocer en el silencio y la meditación, recursos para serenarse y no abortar el plan superior de vida que estaba trazado para ellos.
  5. Vivían una experiencia de elevado aprendizaje y asumían con responsabilidad ese rol de cultivarse, adquiriendo habilidades para superar sus obstáculos físicos, mentales y emocionales. Forjaban destrezas para ser productivos y efectivos.
  6. Resultaban ser objetivos y positivos. Reconocían que no podían modificar algunas situaciones, pero potenciaban lo que podían realizar y se enfocaban en ello con determinismo y perseverancia.

Seguramente nuestro actual confinamiento no se asemeja al de estas tres personas y seguramente podríamos saberlo manejar tan bien como ellos lo hicieron.

“Aquel que es feliz puede hacer dichoso a los demás. Quien no pierde ni el valor ni la confianza, jamás perecerá por la miseria”- Ana Frank

 “Nunca pienso en el tiempo que he perdido. Solo desarrollo un programa que ya está ahí. Que está trazado para mí” – Nelson Mandela

“Trato de tener una vida lo más normal posible y no pensar sobre mi condición o lamentarme por la cosas que me impide hacer, que no son muchas” – Stephen Hawking

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